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| mi nieta SILVIA |
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| Silvia | |
Qué fortuna vivir para reír, para compartir el llanto, gritar los lamentos, lamentos hondos que duelen en lo más profundo del alma. Y quisiera estar en todo, en todos, pero no puedo, no alcanzo y abarcando en tanto no me alcanza el todo y que veinte años no es nada pero yo tampoco. Me paro en los caminos que amainan el dolor, bajo la cabeza y sigo, sigo...
Pero quién me quita la risa, quién la carcajada, quién el goce de los niños, quién sentirme amada; quién examinarme cada día con mayores, el sentirme grande con ellos; quién el azul de sus ojos, quién el brillo de su pelo rojo, quién la mirada más hermosa, la música mejor tocada, las voces más aladas...
quién.
Lo vivido no se arranca y por vivir queda esperanza. !qué suerte he tenido de nacer! cuanto vivido, cuanto viajado, cuanto conocido, cuanto perdido, cuanto por encontrar